miércoles, 16 de febrero de 2011

De la Sencillez y Humildad brota el Amor a DIOS


Vivimos en una Tierra Mariana, Cofrade y Católica; donde existen una gran variedad de Hermandades, Cofradias y Asosiaciones, cada una desde sus orígenes enlazadas a una determinada clase de Nuestra Sociedad.

Para todos, lo mas importante es el AMOR a DIOS y a su Bendita Madre María Santísima, tal como el mismo DIOS nos ama, nos quiere, nos llama por nuestros nombres y apellidos. Para DIOS, todos somos Hijos, todos somos Hermanos y Testigos de la Luz del Mundo. Dicha Luz es CRISTO, Nuestro Señor, Nuestro DIOS.



Nuestra Hermandad asi como otras Hermandades poseemos Nuestro Patrimonio, cada Hermandad segun sus posibilidades y sus ideas, y ninguna debe ser llamada "mejor" o "peor", porque en el fondo para todos, Cristo es Nuestro Dios. Un solo DIOS, una sola FE, un solo Bautismo para la Redimirnos del Pecado y una Única Confirmación en Nuestra FE.

Nuestra Hermandad desde sus orígenes en 1955, como dicen Nuestras Reglas "Nacida al Pie de un Andamio...", pues es una Hermandad de clase Obrera (Albañiles, Carpinteros, Electricistas...), de clase sencilla, sin grandes lujos, aunque agradecemos a DIOS, que el Mayor Tesoro que poseemos es el Amor de DIOS y de Nuestra Madre María de las Angustias.

No poseemos ORO, PLATA o cualquier Insignia de Mayor Valor que la Madera y algunos Metales Sencillos. Aunque no nos podemos diferenciar del resto de Hermandades, porque Nuestra Madre de las Angustias también lleva "Oro" en el Paso durante su Estación de Penitencia. Ese "Oro" es la joya de la Sencillez y Humildad, que cada Hermano Blanquillo se acerca a depositar en manos de su Madre; no hacemos referencia a ningun tipo de ajuar fisico, sino al Ajuar que todos llevamos en el Corazon como son: Buenas Obras hacia los Hermanos, Nuestros Compromisos con los demás, Nuestras Esperanzas, Nuestros Dolores y Enfermedades, Nuestros Momentos de Dolor por Perdida de algun Ser Querido, Nuestros Momentos de Alegria por Nacimiento de algun Ser o cualquier situación que nos haga la Vida más llevadera y más Amena.

Como Símbolo de esa "Riqueza Humilde" de cada uno de los Hermanos Blanquillos, al pie de la Cruz junto a María y al Discípulo Juan, en el momento de Dolor porque Cristo está muerto en brazos de su Madre María, ahí está "Nuestro Oro" para el Paso, y ese es el Típico JARAMAGO (flor amarilla que brota en el campo y en los tejados de nuestras casas) como recuerdo de esa Sencillez y Humildad de Nuestra Hermandad que a pesar de ello, estamos siempre disponibles como María para ayudar y acercarnos hacia los Hermanos que sienten necesidad, sienten dolor, sienten la miseria.

Aunque veáis a CRISTO Muerto en los brazos de su Madre, ÉL no está Muerto, CRISTO Vive y está presente todos los días en Nuestras Vidas, en Nuestros Hogares, en Nuestros Trabajos, Nuestras Fiestas con Amigos; en general, en Nuestra Sociedad CRISTO está presente y está Vivo y Resucitado en el Corazón de los que sentimos y vivimos la FE.

Cada Lunes Santo, cuando nos acercamos a mirar la cara de María y a consolar su Dolor, ella nos llama por nuestros nombres y apellidos y nos pronuncia las mismas palabras que dijo ella a los Discípulos en las Bodas de Canáa; "Haced lo que Él os diga", y además nos dice que no lloremos más porque CRISTO, su Hijo no está muerto, Él está Vivo y Resucitado en medio de Nosotros.

A pesar de parecer Muerto Nuestro Señor, Él no está Muerto, y nos llama también por nuestros nombres y nos dice; "Cada vez que hacéis algo con estos mis Humildes Hermanos, me lo estáis haciendo a Mí".

Como María además de Madre, fue Fiel Discipula de CRISTO, tambien Nosotros debemos ser Comprometidos y estar Disponibles todos los dias; "Hágase en mí, Tú Voluntad Señor Jesús"

martes, 15 de febrero de 2011

La Advocacion de Maria Santisima de las Angustias en Estepa

A pesar de que la Hermandad Obrera de Nuestra Señora de las Angustias, San José Obrero y San Pío X, es fundada en los años 50 del s. XX, la primeras Advocaciones dedicadas a Maria Santísima de las Angustias en la Ciudad de Estepa se remonta varios siglos atrás.




En breve se expondrá la Historia de la Advocación de María de las Angustias en la Ciudad de Estepa.

lunes, 14 de febrero de 2011

Cabildo Grupo Joven

Se convoca a todos los miembros del Grupo Joven, proximo sábado día 19 Febrero en los Salones Parroquiales del Carmen, a las 19:00 h.

Si algun joven de la Hermandad quisiera entrar en el Grupo Joven, que se presente de parte de algun miembro del Grupo Joven también el sábado en el Cabildo.

Temas a tratar de cara a la Cuaresma, Semana Santa y Romería, ya que tenemos este año poco tiempo entre la Semana Santa y la Romeria. Pero principalmente Cuaresma.

  • 19 Marzo.....Visita del Grupo Joven de Santa María de la ALHAMBRA (Ntra Sra de las Angustias) de Granada a nuestro pueblo y nuestra Hermandad
  • II Viacrucis Juvenil (encuentro de Grupos Jovenes)
  • Cultos de la Cuaresma
  • Lunes Santo
  • Diseños para Carroza de la ROMERIA.

Se ruega puntualidad.

Un Saludo en Cristo Ntro Señor y su Madre de las Angustias

Diputada GJ:    Asun Rivero

jueves, 10 de febrero de 2011

Cabildo Grupo Joven

Se convoca a todos los miembros del Grupo Joven, proximo sábado día 12 Febrero en los Salones Parroquiales del Carmen, a las 18:00 h.

Si algun joven de la Hermandad quisiera entrar en el Grupo Joven, que se presente de parte de algun miembro del Grupo Joven también el sábado en el Cabildo.

Temas a tratar de cara a la Cuaresma, Semana Santa y Romería, ya que tenemos este año poco tiempo entre la Semana Santa y la Romeria. Pero principalmente Cuaresma.

  • 19 Marzo.....Visita del Grupo Joven de Santa María de la ALHAMBRA (Ntra Sra de las Angustias) de Granada a nuestro pueblo y nuestra Hermandad
  • II Viacrucis Juvenil (encuentro de Grupos Jovenes)
  • Cultos de la Cuaresma
  • Lunes Santo

Se ruega puntualidad.

Un Saludo en Cristo Ntro Señor y su Madre de las Angustias

martes, 8 de febrero de 2011

XIX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO



SEVILLA (07-02-11).- El 11 de febrero se celebra la XIX Jornada Mundial del Enfermo, coincidiendo con la memoria de Ntra. Sra. la Virgen de Lourdes, con el lema genérico "Por sus heridas habéis sido curados (1 P 2, 24)". Con este mensaje, el papa Benedicto XVI invita ha reflexionar en torno al misterio del sufrimiento humano. También a ver al hombre que sufre con una mirada contemplativa. El Santo Padre resalta que “la grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana”. (Encíclica Spe Salvi, 38).

Citando a San Bernardo, Benedicto XVI dice: “”Dios no puede padecer, pero puede compadecer”. Por eso, el Dios encarnado, Dios de amor,  manifestado en Jesucristo,  expresa y se difunde por la  consolación del amor, por el compadecerse del hombre sufriente".

Asambleas de Vicarías y Pastoral de Salud

Con ocasión de esta Jornada Mundial del Enfermo, los vicarios territoriales y la Delegación de Pastoral de la Salud han promovido y coordinado las asambleas de Vicarías de Pastoral de Salud en parroquias. Con estas asambleas se pone en camino la Campaña de la “Pascua del Enfermo”, cuyo lema este año es: “Juventud y salud”, binomio éste que inquieta y preocupa a la Iglesia ahora y siempre. Según destaca Dionisio Manso, delegado diocesano de Pastoral de la Salud, "son elementos que se necesitan mutuamente para el proceso humano del joven y el crecimiento de la fe cristiana". Las ssambleas se desarrollan en un sencillo esquema: acogida, oración-eucaristía, conferencia-coloquio sobre el tema, y confraternización con un aperitivo. A estas Asambleas asisten unos doscientos miembros de los grupos parroquiales de Pastoral de Salud, por asamblea o Vicaría. "Las personas asistentes refuerzan sus motivaciones y expresan su comunión eclesial". recuerda Manso.


Pedimos desde Nuestra Sencillez y Humildad, por medio de María Nuestra Madre de las Angustias, por todos los ENFERMOS; casos de hospitalización, cancer, o cualquier enfermedad para que sientan el Alivio que brota del Amor de Dios y sientan  Esperanza de Vida, y una Vida cargada de Felicidad.

Oración por los Enfermos (Fue escrita por Papa Juan Pablo II)

Oh Virgen María, Salud de los enfermos,
que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario
y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo,
participando íntimamente de sus dolores,
acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él,
para que las semillas esparcidas durante el Jubileo
sigan produciendo frutos abundantes en los años venideros.

Madre misericordiosa, con fe nos volvemos hacia Ti.
Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto,
plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones,
para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo.
Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento
de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro "sí",
seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien
más grande.

Virgen Inmaculada, haz que los frutos del Año Jubilar
sean para nosotros y para nuestros seres queridos,
prenda de un renovado empuje en la vida cristiana,
para que en la contemplación del Rostro de Cristo Resucitado
encontremos la abundancia de la misericordia de Dios
y la alegría sin fin del Cielo.

Amén!

viernes, 4 de febrero de 2011

Un Mismo Sentir...

Dos Hermandades con un mismo sentir cofrade, una sola Madre, María.
Hermandad de las Angustias de Santa María de la Alhambra 
de la Ciudad de Granada y Nuestra Hermandad de las Angustias 
de la Ciudad de Estepa


El Próximo Sábado día de SAN JOSÉ, 19 Marzo, en Estepa seran acogidos el Grupo Joven de las Angustias de la Alhambra (Granada) por nuestro Grupo Joven de las Angustias.

Un día especial de encuentro y convivencia
donde 2 grupos de jovenes comparten lazos de amistad
bajo la proteccion de su Madre, María de las Angustias,
misma Advocación que desde ESTEPA y GRANADA comparten
con FE y ALEGRIA preparan cada día, para acercarse a CRISTO
por medio de la Eucaristía, pero siempre de la mano de María.

Día de San José, nuestro Padre y Patrón de los Obreros,
día que ambos Grupos Cofrades compartiremos Nuestra Amistad
Gracias Madre, María, por ofrecernos la Compañia 
de estos nuestros Hermanos, que desde Granada 
comparten este Tu mismo Nombre MADRE

Lazos de Juventud y Amistad
que en la mañana del dia de San José se uniran
para compartir junto a MARIA, Nuestro Sentir



jueves, 3 de febrero de 2011

Vía Matrix

“LOS SIETE DOLORES DE MARIA SANTISIMA”
INTRODUCCIÓN
Así como en el plan salvífico de Dios (cfr. Lc 2,34-35) están asociados Cristo crucificado y la Virgen dolorosa, también los están en la Liturgia y en la piedad popular.
Como Cristo es el "hombre de dolores" (Is 53,3), por medio del cual se ha complacido Dios en "reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz" (Col 1,20), así María es la "mujer del dolor", que Dios ha querido asociar a su Hijo, como madre y partícipe de su Pasión (socia Passionis).
Desde los días de la infancia de Cristo, toda la vida de la Virgen, participando del rechazo de que era objeto su Hijo, transcurrió bajo el signo de la espada (cfr. Lc 2,35). Sin embargo, la piedad del pueblo cristiano ha señalado siete episodios principales en la vida dolorosa de la Madre y los ha considerado como los "siete dolores" de Santa María Virgen.
Así, según el modelo del Vía Crucis, ha nacido el ejercicio de piedad del Vía Matris dolorosae, o simplemente Vía Matris, aprobado también por la Sede Apostólica. Desde el siglo XVI hay ya formas incipientes del Vía Matris, pero en su forma actual no es anterior al siglo XIX. La intuición fundamental es considerar toda la vida de la Virgen, desde el anuncio profético de Simeón (cfr. Lc 2,34-35) hasta la muerte y sepultura del Hijo, como un camino de fe y de dolor: camino articulado en siete "estaciones", que corresponden a los "siete dolores" de la Madre del Señor.
El ejercicio de piedad del Vía Matris se armoniza bien con algunos temas propios del itinerario cuaresmal. Como el dolor de la Virgen tiene su causa en el rechazo que Cristo ha sufrido por parte de los hombres, el Vía Matris remite constante y necesariamente al misterio de Cristo, siervo sufriente del Señor (cfr. Is 52,13-53,12), rechazado por su propio pueblo (cfr. Jn 1,11; Lc 2,1-7; 2,34-35; 4,28-29; Mt 26,47-56; Hech 12,1-5). Y remite también al misterio de la Iglesia: las estaciones del Vía Matris son etapas del camino de fe y dolor en el que la Virgen ha precedido a la Iglesia y que esta deberá recorrer hasta el final de los tiempos.
El Vía Matris tiene como máxima expresión la "Piedad", tema inagotable del arte cristiano desde la Edad Media. (Directorio de Piedad Popular NN 136-137)

PRIMER DOLOR
“La Profecía de Simeón”

Primer Dolor

Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos: Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica:
Lectura tomada del Evangelio de San Lucas (2, 22-35)


“Cuando se cumplieron los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como prescribe la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor. Ofrecieron también en sacrificio, como dice la ley del Señor: un par de palomas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías enviado por el Señor. Vino, pues, al templo, movido por el espíritu y, cuando sus padres entraban con el niño Jesús para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo:
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar que tu siervo
muera en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado
ante todos los pueblos,
como luz para iluminar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: - Mira, este niño hará que muchos caigan o se levanten en Israel. Será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón; así quedarán al descubierto las intenciones de muchos”

Reflexión:

¿Quién es ese Dios fuerte que entra en el templo? Es un niño; es el niño Jesús, en los brazos de su madre, la Virgen María. La Sagrada Familia cumple lo que prescribía la Ley: la purificación de la madre, la ofrenda del primogénito a Dios y su rescate mediante un sacrificio. (…) la liturgia habla del oráculo del profeta Malaquías: "De pronto entrará en el santuario el Señor"  Estas palabras comunican toda la intensidad del deseo que animó la espera del pueblo judío a lo largo de los siglos. Por fin entra en su casa "el mensajero de la alianza" y se somete a la Ley: va a Jerusalén para entrar, en actitud de obediencia, en la casa de Dios.

(…)

La primera persona que se asocia a Cristo en el camino de la obediencia, de la fe probada y del dolor compartido, es su madre, María. El texto evangélico nos la muestra en el acto de ofrecer a su Hijo: una ofrenda incondicional que la implica personalmente:  María es Madre de Aquel que es "gloria de su pueblo Israel" y "luz para alumbrar a las naciones", pero también "signo de contradicción". Y a ella misma la espada del dolor le traspasará su alma inmaculada, mostrando así que su papel en la historia de la salvación no termina en el misterio de la Encarnación, sino que se completa con la amorosa y dolorosa participación en la muerte y resurrección de su Hijo. Al llevar a su Hijo a Jerusalén, la Virgen Madre lo ofrece a Dios como verdadero Cordero que quita el pecado del mundo; lo pone en manos de Simeón y Ana como anuncio de redención; lo presenta a todos como luz para avanzar por el camino seguro de la verdad y del amor.
Peticiones:

Invoquemos a Dios por intercesión de María, a quién el Señor colocó por encima de todas las creaturas celestiales y terrenas, diciendo:

        Contempla, Señor, a la Madre de tu Hijo y escúchanos.

Haz que nuestros ojos estén siempre levantados hacia ti, para que respondamos con presteza a tus llamados.

Con María, oremos:
        Contempla, Señor, a la Madre de tu Hijo y escúchanos.

Defiéndenos de los engaños y seducciones del mal, y presérvanos de todo pecado.

Con María, oremos:
        Contempla, Señor, a la Madre de tu Hijo y escúchanos.

Padre de Misericordia, te damos gracias porque nos has dado a María como madre y ejemplo; santifícanos por su intercesión.

Con María, oremos:
        Contempla, Señor, a la Madre de tu Hijo y escúchanos.

Oración:
Madre nuestra, al Hijo, que concebiste por obra del Espíritu Santo, ahora en el templo, llena de anhelos de Redención y con tu mirada maternal fija en nosotros, lo devuelves al Padre regalándolo sin reservas.

Al igual que tú, Dioconisa de la Ofrenda, entrego por los hombres aquello que más amo.

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.
SEGUNDO DOLOR
“La Huida a Egipto”

Segundo Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos:
Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica:
Lectura tomada del Evangelio de San Mateo (2, 13-15)


“Después que partieron los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo:
-    Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo.

José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y se retiró a Egipto.
Permaneció allí hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que había dicho el Señor por boca del profeta: Yo llamé de Egipto a mi hijo.”

Reflexión:
José oyó estas palabras en sueños. El ángel le había dicho que huyera con el Niño, porque se cernía sobre él un peligro mortal. El pasaje evangélico que acabamos de leer nos informa de que atentaban contra la vida del Niño. En primer lugar, Herodes, pero también todos sus seguidores. De este modo, la liturgia de la palabra guía nuestro pensamiento hacia el problema de la vida y de su defensa. José de Nazaret, que salvó a Jesús de la crueldad de Herodes, se nos presenta en este momento como un gran promotor de la causa de la defensa de la vida humana, desde el primer instante de la concepción hasta su muerte natural. Por eso, queremos, en este lugar, encomendar a la divina Providencia y a san José la vida humana, especialmente la de los niños por nacer, en nuestra patria y en el mundo entero. La vida tiene un valor inviolable y una dignidad irrepetible, (…), todo hombre está llamado a participar en la vida de Dios. San Juan escribe: «Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!» (1 Jn 3, 1).
Con los ojos de la fe podemos descubrir con especial claridad el valor infinito de todo ser humano. El Evangelio, al anunciar la buena nueva de Jesús, trae también la buena nueva del hombre, de su gran dignidad; enseña la sensibilidad con respecto al hombre, a todo hombre, que, por estar dotado de un alma espiritual, es «capaz de Dios». La Iglesia, cuando defiende el derecho a la vida, apela a un nivel más amplio, a un nivel universal que obliga a todos los hombres. El derecho a la vida no es una cuestión de ideología; no es sólo un derecho religioso; se trata de un derecho del hombre. ¡El derecho más fundamental del hombre! Dios dice: «¡No matarás! » (Ex 20, 13). Este mandamiento es, a la vez, un principio fundamental y una norma del código moral, inscrito en la conciencia de todo hombre.

Peticiones:

Oremos con María, la mujer con el Magnificat en los labios a Cristo el Hijo amado del Padre, y supliquémosle diciendo:

        El Señor hizo en mí maravillas, Santo es mi Dios.


Señor Jesús, haz que mientras vivimos aún en este mundo que pasa anhelemos la vida eterna y por la fe, la esperanza y el amor vivamos ya contigo en tu reino.

Con María, oremos:
El Señor hizo en mí maravillas, Santo es mi Dios.


Señor, padre de todos, queremos,  encomendarte hoy  la vida humana, especialmente la de los niños por nacer, en nuestra patria y en el mundo entero.

Con María, oremos:
El Señor hizo en mí maravillas, Santo es mi Dios.


Que vivamos siempre arraigados en la fe, esperanza y caridad a fin de siempre y en todo lugar podamos ser testigos que la vida tiene un valor inviolable y una dignidad irrepetible

Con María, oremos:
El Señor hizo en mí maravillas, Santo es mi Dios.


Oración:

Madre Admirable, llena de amor tomas al niño en tus brazos, y obediente en el dolor te dejas conducir por José, tu fiel custodio.

Permítenos que como tú, no  dejemos guiar por la Providencia del Padre, aún en los caminos más oscuros de la vida

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.

TERCER DOLOR
“El Niño Perdido en el Templo”
Tercer Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.
Todos: Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica
Lectura tomada del Evangelio de San Lucas (2, 41-50)

“Los Padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua y, cuando cumplió doce años, fue también con ellos para cumplir con este precepto. Al terminar los días de la fiesta, mientras ellos regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que José lo supiera, ni tampoco su Madre. Creyendo que se hallaba en el grupo de los que partían, caminaron todo un día y, después, se pusieron a buscarlo entre todos sus parientes y conocidos.
Pero, como no lo hallaron, prosiguiendo su búsqueda, volvieron a Jerusalén.
Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado  en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Al encontrarlo, se emocionaron mucho y su madre le dijo: - Hijo, ¿por qué te has portado así? Tu padre y yo te buscábamos muy preocupados.
Él les contestó: ¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?.
Pero ellos no comprendieron lo que les acaba de decir. Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba fielmente en su corazón todos estos recuerdos.”

Reflexión:
Contemplamos a María que, solícita y preocupada, busca a Jesús, perdido durante la peregrinación a Jerusalén. (…)  San Lucas lo describe de forma muy emotiva, gracias a las noticias recibidas, como es de suponer, de la Madre de Jesús: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? (...) Angustiados, te andábamos buscando». María, que había llevado a Jesús junto a su corazón y lo había protegido de Herodes huyendo a Egipto, confiesa humanamente su gran preocupación por su Hijo. Sabe que debe estar presente en su camino. Sabe que mediante el amor y el sacrificio colaborará con él en la obra de la redención. Así entramos en el misterio del gran amor de María a Jesús, del amor que abraza con su Corazón inmaculado al Amor inefable, el Verbo del Padre eterno.

Encuentran a Jesús los que lo buscan, como lo buscaban María y José. Este acontecimiento ilumina la gran tensión presente en la vida de todo hombre: la búsqueda de Dios. Sí, el hombre busca verdaderamente a Dios; lo busca con su mente, con su corazón y con todo su ser.
Peticiones:

Al recordar los dolores que la Madre de tu hijo experimentó, te pedimos que extiendas los beneficios de tu redención a todos los hombres y te suplicamos diciendo:

Mira, Señor, el Sagrado Corazón de María y escúchanos.

Tú que quisiste que María meditara tus palabras, guardándolas en su corazón, y fuera siempre fidelísima hija tuya, por su intercesión haz que también nosotros seamos de verdad hijos tuyos y discípulos de tu hijo.

Con María, Oremos
Mira, Señor, el Sagrado Corazón de María y escúchanos.


Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre de Jesús.

Con María, Oremos
Mira, Señor, el Sagrado Corazón de María y escúchanos.

Que todos los días sepamos dar buen testimonio del nombre cristiano y ofrezcamos cada jornada como un culto espiritual agradable al padre.

Con María, Oremos
Mira, Señor, el Sagrado Corazón de María y escúchanos.

Oración:
Querida Madre, para preparar tu corazón a más grandes sacrificios, permite el Señor que sufras en Jerusalén.

Para que un día puedas estar de pie junto a la cruz, debe ahora actuar contigo tan duramente.

Permanecemos tranquilos cuando Dios quiere formarnos como instrumentos para la redención del mundo.

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.
CUARTO DOLOR
“María se encuentra con Jesús camino al Calvario”

Cuarto Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos: Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica
Lectura toma del Evangelio de San Lucas (23, 27-31)


“Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él.
Jesús, volviéndose hacia ella les dijo: - Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. Porque está por llegar el día en que se dirá: Felices las madres sin hijos, felices las madres que no dieron a luz ni a amamantaron.
Entonces se dirá: ¡Ojalá los cerros caigan sobre nosotros! ¡Ojalá que las lomas nos ocultarán! Porque si así tratan al árbol verde, ¿qué harán con el seco?.”

Reflexión:

Jesús acepta los gestos de caridad de esas mujeres, como en otras ocasiones había aceptado otros gestos delicados. ( Es una larga lista de mujeres que testimonian ante un mundo árido y cruel el don de la ternura y de la conmoción, como hicieron por el hijo de María al final de aquella mañana de Jerusalén. Esas mujeres nos enseñan la belleza de los sentimientos: no debemos avergonzarnos de que nuestro corazón acelere sus latidos por la compasión, de que a veces resbalen las lágrimas por nuestras mejillas, de que sintamos la necesidad de una caricia y de un consuelo)  Pero paradójicamente ahora es él quien se interesa por los sufrimientos que afectan a esas «hijas de Jerusalén»: «No lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos». En efecto, está a punto de estallar un incendio sobre el pueblo y sobre la ciudad santa, «un leño seco» preparado para atizar el fuego.
La mirada de Jesús se desliza hacia el futuro juicio divino sobre el mal, sobre la injusticia, sobre el odio que están alimentando ese fuego. Cristo se conmueve por el dolor que va a caer sobre esas madres cuando irrumpa en la historia la intervención justa de Dios. Pero sus estremecedoras palabras no indican un desenlace desesperado, porque su voz es la voz de los profetas, una voz que no engendra agonía y muerte, sino conversión y vida: «Buscad al Señor  y viviréis... Entonces se alegrará la doncella en el baile, los mozos y los viejos juntos, y cambiaré su duelo en regocijo, y los consolaré y alegraré de su tristeza».
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Peticiones:

Invoquemos al Padre de nuestro Señor Jesucristo que quiso que todas las generaciones llamarán a María la “Bienaventurada” y supliquémosle diciendo:

        Vencedora del demonio, ruega por nosotros.

Que todos los que llevamos el nombre de cristianos sepamos vivir de acuerdo a lo que este nombre significa y ofrezcamos nuestra propia vida para vencer las tentaciones del demonio.

Con María, oremos:
        Vencedora del demonio, ruega por nosotros.


Enséñanos, Señor, vivir de tal manera que el morir sea fácil como corresponde a un heredero del cielo.

Con María, oremos:
        Vencedora del demonio, ruega por nosotros.


Cristo, Señor del cielo y tierra que junto con tu madre sigues librando la batalla contra el antiguo dragón. Haz que sepamos unirnos a ti y demos el “buen combate de la fe” en la lucha por la santidad de cada día.

Con María, oremos:
        Vencedora del demonio, ruega por nosotros.


Oración:

Presentaré tu sangre, Señor, al Padre como ofrenda; quiera él acordarse de los dolores de nuestra Madre, tomarme a mi como víctima de propiciación y cambiar así el rigor de su parecer justiciero.

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.
QUINTO DOLOR
“Jesús muere en la Cruz”

Quinto Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos: Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica
Lectura Tomada del Evangelio de San Juan (19, 17ss)


“Ellos se apoderaron de Jesús; él mismo llevaba la cruz a cuestas y salió a un lugar llamado la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota. Allí lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado y en el medio a Jesús.

Junto a la Cruz de Jesús estaba su madre, la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a la Madre, y junto a ella el discípulo que más quería, dijo a la madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo.” Después dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre.” Desde ese momento, el discípulo se la llevó a su casa.
Después de eso, sabiendo Jesús que ya todo se había cumplido, dijo: “Tengo sed.” Y con esto también se cumplió la profecía.
Había allí un jarro lleno de vino agridulce. Pusieron en una caña una esponja llena de esa bebida y la acercaron a sus labios. Cuando hubo probado el vino, Jesús dijo: “todo esta cumplido.” Inclinó la cabeza y entregó el espíritu.”

Reflexión:
Había comenzado a desprenderse de aquel Hijo desde el día en que, a los doce años, él le había dicho que tenía otra casa y otra misión que realizar, en nombre de su Padre celestial. Sin embargo, ahora para María ha llegado el momento de la separación suprema. En esa hora está el desgarramiento de toda madre que ve alterada la lógica misma de la naturaleza, por la que son las madres quienes mueren antes que sus hijos. Pero el evangelista san Juan borra toda lágrima de aquel rostro dolorido, apaga todo grito en aquellos labios, no presenta a María postrada en tierra en medio de la desesperación.
Más aún, reina el silencio, sólo roto por una voz que baja de la cruz y del rostro torturado del Hijo agonizante. Es mucho más que un testamento familiar: es una revelación que marca un cambio radical en la vida de la Madre. Aquel desprendimiento extremo en la muerte no es estéril, sino que tiene una fecundidad inesperada, semejante a la del parto de una madre. Exactamente como había anunciado Jesús mismo pocas horas antes, en la última tarde de su existencia terrena: «La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo.
María vuelve a ser madre: no es casualidad que en las pocas líneas de este relato evangélico aparezca cinco veces la palabra «madre». Por consiguiente, María vuelve a ser madre y sus hijos serán todos los que son como «el discípulo amado», es decir, todos los que se acogen bajo el manto de la gracia divina salvadora y que siguen a Cristo con fe y amor.

Peticiones:

Alabemos las grandezas de Dios Padre Todopoderoso, que quiso que la Santísima Virgen María, Madre de Jesús, sea también nuestra Madre y supliquémosle diciendo:

Madre de Jesús y Madre nuestra, ruega por nosotros.

Tú que aceptaste siempre la voluntad de Dios Padre, ayúdanos a nosotros madre nuestra a cumplir de corazón misión que el Padre nos encomienda.

Con María oremos:
Madre de Jesús y Madre nuestra, ruega por nosotros.

Tú que nos llamas a la reconciliación por medio de tu hijo tan amado haz que por su muerte y resurrección alcancemos gracia y santidad.

Con María oremos:
Madre de Jesús y Madre nuestra, ruega por nosotros.

Tú que nos entregaste a María, como Madre de Jesús y madre nuestra, concédenos ser dóciles a la conducción del Espíritu en nuestras vidas.

Con María oremos:
Madre de Jesús y Madre nuestra, ruega por nosotros.

Oración:

Señor Jesús, siempre quiero decidirme con lúcida libertad; solo la obediencia guiará mi amor.

Mirar con amor tu Cruz me sirva cada vez para no confiar más en el dinero y en lo bines materiales, y poder así con facilidad, entregarme totalmente a ti y a maría madre, con el corazón y el pensamiento.
Amén.
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.

SEXTO DOLOR
“María recibe el cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz”
Sexto Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos:
Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica
Lectura tomada del Evangelio de San Marcos (15, 42-46)


“Había caído la tarde y, como era la víspera del sábado, alguien tuvo la valentía de ir donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Era José, del pueblo de Arimatea, miembro respetable del Consejo Supremo, que esperaba también el Reino de Dios.
Pilato se extrañó de que hubiera muerto, y llamó al capitán para saber si realmente era así.
Él lo confirmó, y Pilato entregó el cuerpo de Jesús. José bajo el cuerpo de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado. Después de ponerlo en un sepulcro que estaba cavado en la roca, hizo rodar una piedra grande a la entrada de la tumba”.

Reflexión:
Muriendo en aquel patíbulo, mientras su respiración de apaga, Jesús no deja de ser el Hijo de Dios. En aquel momento todos los sufrimientos y las muertes son atravesadas y poseídas por la divinidad, son impregnadas de eternidad; en ellas queda depositada una semilla de vida inmortal, brilla un rayo de luz divina.
La muerte, entonces, aun sin perder su perfil trágico, muestra un rostro inesperado, tiene los mismos ojos del Padre celestial. Por esto Jesús, en aquella hora extrema, reza con ternura: «Padre, en tus manos entrego mi espíritu». A esa invocación nos unimos también nosotros a través de la voz poética y orante de una escritora:
«Padre, que tus dedos también cierren mis párpados.
Tú, que eres mi Padre, vuélvete a mi también como tierna Madre,
a la cabecera de su niño que duerme.
Padre, vuélvete a mí y acógeme en tus brazos».
Peticiones:

Presentemos nuestra vida, todo lo que somos y tenemos, ante el Sagrado Corazón de nuestra Madre la Virgen María y supliquémosle al padre de los cielos diciendo:

        Hijo de la Virgen María, escúchanos.

Señor, Dios nuestro, admirable siempre en tus obras, que haz querido que la inmaculada Virgen María participara en tu obra redentora, haz que todos tus hijos, tomados de su mano, deseen y caminen hacia esta misma gloria.

Con María, oremos
Hijo de la Virgen María, escúchanos.


Señor, Dios nuestro, que de cuyo corazón traspasado surgió la iglesia haz que todos tus hijos, nos reconozcamos como hijos de esta misma Iglesia.

Con María, oremos
Hijo de la Virgen María, escúchanos.


Tú que hiciste del corazón de María, tu madre, sagrario de tu presencia y templo del Espíritu Santo. Haz que quienes hemos experimentado el amor de su corazón, podamos entregar este mismo amor a nuestros hermanos.

Con María, oremos
Hijo de la Virgen María, escúchanos.


Oración:
Señor Jesús, después de vencer la muerte y al Demonio, quieres que te depositen agotado en el regazo maternal de María.
Quiero permanecer fiel como un niño a esa Madre e inscribir su nombre profundamente en los corazones; entonces el dolor que recorre los pueblos surgirá hecho un jubiloso y armonioso canto de redención.

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.
SEPTIMO DOLOR
“Jesús es colocado en el Sepulcro”
Septimo Dolor
Presidente: Con María, Madre del dolor.

Todos: Adoramos tu cruz,  Señor

Lectura Bíblica:
Lectura tomada del Evangelio de San Juan


“Después de esto, José del pueblo de Arimatea, se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero en secreto, por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús, y Pilato se la concedió. Vino y retiró el cuerpo de Jesús.
También vino Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús. Trajo como cien libras de mirra perfumada y áloe. Envolvieron el cuerpo de Jesús con lienzos perfumados con esta mezcla de aromas, según la costumbre de enterrar de  los judíos. Cerca del lugar donde crucificaron a Jesús había un huerto, y en el huerto, un sepulcro nuevo, donde nadie había sido enterrado. Aprovecharon entonces este sepulcro cercano para poner ahí el cuerpo de Jesús, porque estaban en la preparación de la fiesta de los judíos”.

Reflexión:
Envuelto en la sábana funeraria, el «santo sudario», el cuerpo crucificado y martirizado de Jesús se desliza lentamente de las manos compasivas y amorosas de José de Arimatea hasta el sepulcro excavado en la roca. En las horas de silencio que seguirán, Cristo será verdaderamente como todos los hombres que entran en el seno oscuro de la muerte, de la rigidez cadavérica, del fin. Y, sin embargo, en aquel crepúsculo del Viernes Santo, ya se produce un estremecimiento. El evangelista san Lucas nota que «ya brillaban las luces del sábado» en las ventanas de las casas de Jerusalén.
La vigilia de los judíos en sus habitaciones se convierte casi en el símbolo de la espera de aquellas mujeres y de aquel discípulo secreto de Jesús, José de Arimatea, y de los demás discípulos. Una espera que ahora invade con una tonalidad nueva el corazón de todos los creyentes cuando se encuentran ante un sepulcro o incluso cuando sienten que en su interior se posa la mano fría de la enfermedad o de la muerte. Es la espera de un alba diversa, el alba que dentro de pocas horas, pasado el sábado, despuntará ante nuestros ojos de discípulos de Cristo.
A pesar de que mi corazón se deshace en lágrimas cuando Jesús se aleja de mí, su testamento me llena de gozo: Su Carne y su Sangre, ¡oh preciado tesoro!, llegan a mis manos... Quiero entregarte mi corazón, sumérgete en él, Salvador mío. Quiero abandonarme en tus brazos. Si el mundo es pequeño para ti, sé tú sólo para mí más que el cielo y el mundo».

Peticiones:

Oremos al Señor Jesús, que transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo, y digámosle:

        Dueño de la vida y de la muerte, escúchanos.

Cristo salvado, destruye en nuestro cuerpo mortal el dominio del pecado por el que merecimos la muerte, para que obtengamos, como don de Dios, la vida eterna.

Con María, oremos
        Dueño de la vida y de la muerte, escúchanos.

Cristo redentor, mira benignamente a aquellos que, al no conocerte, viven sin esperanza, para que crean también ellos en la resurrección y en la vida del mundo futuro.

Con María, oremos
        Dueño de la vida y de la muerte, escúchanos.

Tú, Señor, que haz dispuesto que nuestra casa terrena sea destruida, concédenos una morada eterna en los cielos.

Con María, oremos
        Dueño de la vida y de la muerte, escúchanos.

Oración:

Señor Jesús, corto tiempo te cubrirá la piedra sepulcral , pronto resucitarás victorioso de la muerte.
Enséñame a creer en los dolores y persecuciones que nada puede arrebatarme tu corona de victoria; haz de nuestra comunidad un instrumento escogido, que con gloria aumente la santa Iglesia militante.

Amén
Padrenuestro, Tres Avemarías, Gloria al Padre.

Oración final

Cruz Santa, a tus pies me rindo y te canto un ardiente himno de gratitud y de júbilo: ¡en ti consumó nuestro Señor la Redención, que nos ha hecho hijos de Dios!

Quiero ponerte en la hondura de mi alegre corazón, y regalarte de continuo mi amor entero; quiero fundar toda mi esperanza de vida en ti, Señor crucificado, y en María, tu Compañera.

Manifieste yo vuestra presencia a los hombres, y así para vosotros los gane; concededme que, combatiendo día a día arriesgue la vida por vosotros, para que vuestro Reino en todas partes logre victoria y ensanche sus confines por todo el universo.
Concededme entregar a los pueblos, como signo de la redención, tu cruz, Jesucristo, y tu imagen, María. ¡que jamás nadie separe lo uno del otro, pues en su plan de amor el padre los concibió como unidad!.

Por siempre permanezca Schoenstatt como fiel instrumento, que os inscriba unidos en el corazón de los hombres: así se destruirá eficazmente el reino de Satanás, y, en el Espíritu Santo se acrecentará la gloria del Padre

Amén.

Igualdad para Todos los Cofrades en la Estación de Penitencia

El arzobispo firma el decreto sobre la plena igualdad de derechos entre los miembros de las Hermandades de Sevilla.

DECRETO DEL ARZOBISPO DE SEVILLA
SEVILLA (02-02-11).- El arzobispo de Sevilla, mons. Juan José Asenjo Pelegrina, ha firmado hoy un decreto por el que “determina la plena igualdad de derechos entre los miembros de las Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis, sin que sea posible discriminación alguna en razón del sexo, incluida la participación en la estación de penitencia como acto de culto externo”.
En este decreto se expresa la voluntad del arzobispo de cerrar un proceso que data de 1997 en la Archidiócesis de Sevilla. Concretamente, las Normas Diocesanas para Hermandades y Cofradías de 8 de diciembre de 1997 ya establecían la igualdad en los derechos de voz y voto entre los hermanos y hermanas. En esa línea insistía la Exhortación del antecesor de mons. Asenjo al frente de la Archidiócesis, mons. Carlos Amigo Vallejo, fechada el 12 de octubre de 2001, que fue acogida progresivamente por la inmensa mayoría de las hermandades.
Este decreto se inspira en motivos pastorales, y hace referencia a las peticiones de hermanas que han manifestado “su vivo deseo de participar, en igualdad de condiciones con sus hermanos, de tan piadoso instrumento de santificación”.
Esta normativa, que se promulga con rango de ley particular, tiene el período de vacatio que determina el c. 8 § 2 del Código de Derecho Canónico con carácter general, entrando en vigor, por tanto, el próximo 2 de marzo.
NOTA: Puede consultar el citado decreto en este ENLACE.
http://www.diocesisdesevilla.org/images/stories/pdfs/decreto_nazarenas.pdf

miércoles, 2 de febrero de 2011

Noticia Cofrade Febrero 2011

Gracias de parte de la Hermandad Obrera de Estepa, por vuestro interes prestado en Nuestro Titular San José Obrero; talla que fue Bendecida en Nuestra Romería del Año 2010

V PREMIO LA HORNACINA 

Dirección Web Cofrade: http://www.lahornacina.com/


El portal La Hornacina convoca entre sus internautas la concesión del V Premio La Hornacina, dirigido a contribuir a la escultura sacra y al reconocimiento popular de los creadores que la hacen posible. En su quinta edición, los responsables del portal han seleccionado 55 esculturas presentadas en el año 2010, atendiendo siempre a los criterios de ambición y solidez artística de las obras.

Una de estas obras seleccionadas ha sido la imagen de San José Obrero realizada por el escultor rondeño Juan Alberto Pérez Rojas para la Hermandad de Las Angustias de Estepa. La devoción a San José es muy antigua en el barrio de La Coracha, donde se conserva un fresco de San José de la Montaña en la Ermita de Santa Ana. La hermandad rescató esta devoción en su fundación por sus orígenes obreros y desde 1976 viene celebrando su tradicional romería en el primero de mayo al paraje natural de Roya. La imagen de Pérez Rojas sustituyó a una imagen de serie y realizó su primera romería en 2010. D. Sergio Ramírez González, Doctor en Historia del Arte, analizó la presente imagen con “aspectos de la tradición clásica y barroca resueltos con una armonía que no deja de transmitir agradables sensaciones al espectador” (lee su estudio a continuación).

Los internautas podrán dar su voto a su obra preferida desde el día 1 al 20 de febrero de 2011. El día 22 de febrero se dará a conocer la pieza más votada y la valoración de un historiador de arte sobre las obras presentadas. Pueden acceder a las votaciones en el siguiente enlace:

 



 


SAN JOSÉ OBRERO, DE PÉREZ ROJAS

Como bien indicaba el pintor Francisco Pacheco en su tratado del Arte de la pintura finalizado en 1638 muchas eran las fuentes que legitimaban la profesión de carpintero de San José, desde las mismas notas de los Evangelios Apócrifos a las opiniones de Santo Tomás de Aquino, Justino y el Cartusiano, entre otros. Los que apuntaban asimismo que el patriarca debió ser ayudado en esta tarea por Jesús desde muy niño, aventurando incluso que este último la ejerció por independiente en años sucesivos. Sin dejar de considerar tales opiniones, lo cierto y verdad es que los datos contrastados referentes a José brillaron en todo momento por su ausencia, hasta el punto que esto hizo que se retrasase la expansión de su culto de manera considerable y se emprendieran acalorados debates entre los eruditos de la época respecto a la manera más idónea de representarlo, bien en lo que toca a su aspecto físico o actitud concreta. Las modalidades artísticas reflejaron a este personaje de un modo bastante dispar según el periodo en el que se plasmara su efigie, si bien podemos marcar un punto de inflexión tras la realización del concilio de Trento en 1563, cuando realmente se produce una expansión devocional por todo el orbe cristiano.

A ello contribuyó sobremanera la habitual representación de San José de forma aislada e independiente –adquiriendo un protagonismo propio -, en función de dos imágenes iconográficas concretas, a saber la de padre de Jesús y la de carpintero de obra. Sin duda alguna, la veneración a este personaje en España tuvo una impulsora especial en la figura de la mística abulense y reformadora carmelitana Teresa de Jesús, quien defendió el papel desempeñado por el patriarca e inculcó dicha estima en los componentes de las comunidades carmelitas descalzas. De hecho, no dudó en dedicar a San José el primer convento de la reforma instituido en Ávila, en cuya fachada eclesial debida al buen hacer de Francisco de Mora se ubica la escultura del mismo patriarca obra de Giraldo de Merlo (1608). En realidad, un grupo escultórico – padre e hijo de la mano portando la sierra de su oficio – que actuaría como modelo canónico del tipo a continuar durante los siglos XVII y XVIII, a lo largo y ancho de nuestro territorio. Aún más, simplificándose en ocasiones al prescindir de la figura infantil y centrar toda la atención en la imagen totalmente descontextualizada de José.

A tales pautas se adaptaron numerosas esculturas de la Edad Moderna y a ellas se acomoda también, en líneas generales, la ejecutada en fechas recientes por el escultor rondeño Juan Alberto Pérez Rojas para la Hermandad de las Angustias sita en la ermita de Santa Ana de Estepa. San José Obrero es uno de los titulares de la corporación penitencial que se fundara en 1955, aunque viene siendo procesionado y recibe culto popular en el primer día de mayo con la tradicional romería que les traslada hasta el paraje natural de Roya. La pieza viene a sustituir a otra anterior de ínfimo valor artístico, patentizando un salto cualitativo importante en línea con los resultados de su labor desempeñada en los últimos tiempos por el mismo Pérez Rojas. Este joven escultor conjuga en la presente obra aspectos de la tradición clásica y barroca resueltos con una armonía que no deja de transmitir agradables sensaciones al espectador: sosiego, bondad y calidez. Todo ello, fijado en una talla de madera de cedro de mediano tamaño (120 centímetros), cuyo paralelo estético e iconográfico lo podríamos encontrar también – por cercanía – en el San José Obrero dieciochesco de la hermandad sacramental constituida en 1960 en la parroquia hispalense del mismo título, pese a que ésta – de anónima autoría y precedencia extremeña – fue alterada durante su última restauración despojándose de la figura infantil. En resumidas cuentas, una pieza la destinada a Estepa que muestra a San José ciertamente meditabundo a raíz de la laxitud muscular reflejada en el rostro, en consonancia con una mirada baja y abstraída – aunque reconfortante – en adaptación a la actitud frontal del cuerpo que descarga el peso en suave contraposto, marcando una perceptible y ascendente línea sinuosa en lo que a la composición se refiere. Una composición perfectamente armonizada a través de la postura conferida a las extremidades superiores y la leve caída lateral de la cabeza con connivencia con los extensos mechones laterales de la cabellera, algo recogidos para mostrar en toda su plenitud el óvalo facial. La adaptación del rostro a la de un joven varón se muestra conforme a los prototipos impuestos tras el Renacimiento y en contra del modelo anterior en el que se le representaba como un noble anciano, si bien Pérez Rojas parece haber rebajado todavía más esa edad “ideal” de los cuarenta años que tanto defendían tratadistas y artífices. Qué duda cabe que el característico acomodo del brazo derecho, más como apoyo que sostén de la sierra, responde a un gesto muy particular de la estética escultórica manierista de raíces miguelangelescas, que Pérez Rojas ha utilizado ya en diferentes ocasiones caso del profeta Ezequiel para el trono de la Hermandad de Santísimo Cristo de la Sangre de Ronda.

A lo que adapta la ubicación de sus atributos representativos, esto es, la estilizada sierra propia de su profesión – que en otras ocasiones se sustituye por el martillo, la escuadra, el hacha, la garlopa o la caja de herramientas en general – y la vara florecida que hace referencia a su victoria sobre los otros pretendientes de María, si es un tallo de lirios con la simbología implícita a la pureza y matrimonio virginal por ellos protagonizado. Ambos atributos, al igual que la galleta repujada de perceptibles tornapuntas, han sido realizados en los talleres de orfebrería de Jesús Domínguez. Con todo, llama la atención la labor ejecutada por el escultor en el tratamiento del atavío, con una recurrente disposición del manto que cubre sus espaldas para caer por delante de forma acusada y recogerse en el cinto de su lateral derecho. Lo que permite experimentar con una amplia suerte de pliegues y remarcar la diferencia de túnica y manto, con tonos marrón y amarillo. Más allá de quedar con ese resultado, el autor se ha recreado en la ornamentación de las vestiduras mediante la aplicación de un rico estofado al temple de barroco cariz, donde se da cita todo u complejo entramado de filigranas mixtilíneas finalizadas en tornapuntas a conjugar con elementos vegetales muy estilizados, en algunas zonas con presencia multicolor. A complementar, con el ribeteado dorado de las bocamangas, cuello y bajos de la túnica, los dos últimos con patente resalte al practicarse un esplendoroso esgrafiado al oro.

Nada que ver, por tanto y en su conjunto, con el consejo dado por el tratadista Juan Interián de Ayala al hablar sobre las representaciones del santo patriarca, cuando aseguraba que era absurdo fijar su imagen de una manera sobradamente hermosa y aliñada.

Sergio Ramírez González, Doctor de Historia del Arte

Fuente:
(Pueden ver una galería fotográfica de la imagen en ambas páginas)

Fotografías: Roberto Villarrica

sábado, 29 de enero de 2011

Especial SEMANA SANTA ESTEPA. Blog GAR EL POETA_ESTEPA

http://elzoomdelpoeta.blogspot.com/

Especial dedicado a Nuestra Hermandad, siendo este el 3º especial dedicado. Esta siendo actualizado diariamente en estos días previos a la Cuaresma y Semana Santa.
Os dejamos el enlace y esperamos que sea de vuestro agrado el conocer más de cerca la Historia, Patrimonio de nuestra Ciudad de ESTEPA y su SEMANA MAYOR

http://elzoomdelpoeta.blogspot.com/2011/01/especial-semana-santa-de-estepa-lunes.html

Gracias Raúl Álvarez (Vocal del Grupo Joven), por tu dedicación sin ánimo de lucro de reflejar y mostrar para que todos puedan conocer nuestro pueblo y nuestras hermandades y cofrafias.

Un Saludo a todos desde Grupo Joven

PAZ Y BIEN

domingo, 23 de enero de 2011

"Ven y Sígueme" Dios nos llama...¿Aceptamos su Palabra?

Hoy día 23 Enero 2011, III Domingo del Tiempo Ordinario, Dios por medio de este Evangelio nos llama a cada uno de nosotros por nuestros nombres; a unos nos llama para el Sacerdocio, otros para la formacion de una Familia Cristiana...pero nosotros, ¿Escuchamos su Palabra y la aceptamos?
María, una sencilla mujer como cualquier otra persona, aceptó la Palabra de DIOS, a pesar de las posibles opiniones de la gente. Gracias a su respuesta tan decidida y llena de alegria, con su SÍ, cambió la Humanidad porque aceptó en su Seno Maternal al Hijo de Dios quien dió su Vida hasta la Muerte en la Cruz para Salvarnos, para redimirnos del Pecado y de la Muerte.

Qué guiados por María Nuestra Madre, en la Advocación cualesquiera, sepamos sinceramente y de forma sencilla y humilde, aceptar la PALABRA DE DIOS que nos llama a cada uno por nuestros nombres. Como fue llamando a sus Apostoles; Pedro, Santiago, Juan, Bartolomé, Judas....Hoy tras 2011 años mas tarde, también nos sigue llamando para Nuevos Mensajeros de la Fe; nuevos apostoles que por sus manos, su corazon ayudan a los pueblos y ciudades a contemplar a CRISTO Vivo y Resucitado en Nuestras Vidas, en Nuestras Hermandades, en NuestrasParroquias, en Nuestras Familias y Grupos de Amigos.

Evangelio según San Mateo 4,12-23.
Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea.
Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí,
para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones!
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz.
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca".
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.
Entonces les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.

Que la Juventud de Estepa y en general de Nuestra Provincia y Diosesis de Sevilla, acepten con Alegría y Esperanza esa Llamada de JESÚS para Renovar el Espíritu del Sacerdocio en Nuestra Iglesia de Sevilla, mostrándonos siempre que Cristo es la Luz de la Vida y Nunca se Apague la llama del Amor de Dios 

sábado, 22 de enero de 2011

Fiesta Benéfica para MANOS UNIDAS 13 Marzo 2011


ENTRADA LIBRE
Con la Ayuda de TODOS, podemos mejorar dia a dia las Vidas de tantos Hermanos Nuestros que sienten la Pobreza, la Miseria, el Dolor....

En la Ciudad de ESTEPA (Sevilla), se celebrara el proximo Domingo 13 Marzo FIESTA BENEFICA para recaudacion de fondos para nuestros Hermanos que sienten necesidad...
Si para Nosotros la Crisis esta afectando, para ellos ....La Crisis está TODOS LOS DIAS
Mostremonos SOLIDARIOS, ahora que se acercan CERTAMENES, ACTOS CUARESMALES, ACTOS COFRADES.-.-...de nada sirve preparar a Nuestros Titulares de las Hermandades si de verdad no reconocemos a CRISTO en los Hermanos que sienten Necesidad.

En la CASETA MUNICIPAL PACO GANDIA de ESTEPA se celebra FIESTA BENEFICA para Manos Unidas el proximo 13 Marzodurante todo el dia. DARA COMIENZO A LA 13:00 h de la tarde
Habra TOMBOLA donde podremos adquirir diversos articulos, Actuaciones de Musica, Sorteos,Barra con Comida y Bebida, Juegos para los Niños

Organiza PARROQUIA SAN SEBASTIAN
(Niños de Postcomunion, catequistas)
ESTEPA (sevilla)

PROXIMO 5 FEBRERO los Niños de Postcomunion con sus catequistas iran por las calles de ESTEPA recogiendo lo que generosamente entre todos aportemos para la TOMBOLA BENEFICA...Pasaran a partir de las 17.00 h por las casas recogiendo aquellas cosas que no les damos utilidad a pesar de su buen estado de conservacion, pero que nosotros no le damos importancia...a traves de esta practica que realiza la PARROQUIA con sus Niños de Catequesis y Catequistas.. estamos contribuyendo y mejorando las VIDAS de tanta gente que nos necesita.

RECORDAD...JESUCRISTO ademas de estar en el SAGRARIO y de ser representado en nuestros Pasos de Semana Santa, tambien se muestra y se deja ver por medio de los HERMANOS que nos muestran sus Manos porque sienten necesidad.

Gracias por anticipado, de parte de la PARROQUIA SAN SEBASTIAN por Vuestra Generosidad y que DIOS y su Madre Maria santisima nos lo premien con Esperanza, Paz, Amor, Felicidad

sábado, 15 de enero de 2011

Su Santidad, Papa Juan Pablo II será elevado a los Altares. 1 Mayo 2011

El Papa Juan Pablo II
 
La ceremonia de beatificación de Juan Pablo II tendrá lugar el próximo 1 de mayo, después de que Benedicto XVI haya firmado este viernes 14 Enero 2011, el decreto de beatificación, presentado por el Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato. Así, según ha declarado el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, la ceremonia de beatificación se celebrará el 1 de mayo de 2010, día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.
La firma del Papa era el único paso que faltaba para dar «luz verde» a la beatificación de su predecesor, después de que los 30 purpurados y obispos que forman parte de la Comisión de este dicasterio aprobara el pasado miércoles un milagro por intercesión de Juan Pablo II.
Se trata de la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía desde 2001 la enfermedad de párkinson, la misma que sufrió Juan Pablo II en sus últimos años. La religiosa superó, dos meses después de la muerte del Papa en abril de 2005, todos los síntomas del párkinson de forma "inexplicable" según las autoridades médicas de la comisión de beatificación.
La hermana Marie Simon ha sido la pieza clave para el proceso de beatificación del antecesor de Benedicto XVI. El milagro de la hermana Marie Simon, atribuido a Juan Pablo II, sufrió un parón en el mes de marzo del año pasado, cuando uno de los médicos externos consultados por el dicasterio sostuvo que el milagro no estaba suficientemente documentado. Sin embargo, el cardenal Angelo Amato señaló entonces que "había suficientes milagros" catalogados, un total de 251 atribuidos al antiguo Papa y que el proceso de beatificación seguía adelante, aunque finalmente el milagro de la curación del párkinson de la hermana Marie dio buenos resultados y fue considerado por la comisión de expertos como válido para continuar el proceso.
Un segundo milagro para la santidad
El 13 de mayo de 2005, el mismo Benedicto XVI anunciaba en la Basílica de San Juan de Letrán el inicio del proceso de beatificación de su predecesor, que comenzó oficialmente el 28 de junio de 2005, dos meses después del fallecimiento del Pontífice, gracias a la dispensa concedida por Benedicto XVI para que la causa pudiera empezar sin necesidad de esperar a los cinco años de rigor que deben transcurrir entre el fallecimiento de una persona y el comienzo de su causa.
Esta dispensa fue concedida también por Juan Pablo II para beatificar a la Madre Teresa de Calcuta, cuyo proceso comenzó menos de dos meses después de su fallecimiento y que fue beatificada seis años después, en octubre de 2003.
El sacerdote polaco Slawomir Oder fue nombrado por Benedicto XVI como postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II y se inclinó por la curación de la religiosa francesa como el milagro que decidiría si el llamado 'Papa viajero' sería elevado a los altares. Juan Pablo II fue nombrado 'Venerable' y reconocidas sus virtudes heroicas el 19 de diciembre del año 2009, el primer paso para el proceso que le llevará a los altares. Después de su beatificación, será necesario un segundo milagro para que sea declarado definitivamente como "santo" y entrar así en la lista de los santos de la Iglesia.
BREVE BIOGRAFÍA del Papa  JUAN PABLO II

Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el más pequeño de los tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él.

Fue bautizado por el sacerdote Franciszek Zak el 20 de junio de 1920 en la Iglesia parroquial de Wadowice; a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.

Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz (Doctrina de fide apud Sanctum Ioannem a Cruce). En aquel período aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler". Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Etica Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.

El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967, con el título de San Cesareo en Palatio, Diaconía elevada pro illa vice a título presbiteral.

Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.

Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. Tomó el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.

Juan Pablo II ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero, dedicando todas sus energías, movido por la "sollicitudo omnium Ecclesiarum" y por la caridad abierta a toda la humanidad. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

Más que todos sus predecesores se encontró con el pueblo de Dios y con los responsables de las naciones: más de 17.600.000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo. Además, su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994.

Juan Pablo II promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asís.

Bajo su guía, la Iglesia se acercó al tercer milenio y celebró el Gran Jubileo del año 2000, según las líneas indicadas por él en la carta apostólica Tertio millennio adveniente; y se asomó después a la nueva época, recibiendo sus indicaciones en la carta apostólica Novo millennio ineunte, en la que mostraba a los fieles el camino del tiempo futuro.

Con el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, promovió la renovación espiritual de la Iglesia.

Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia.

Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno "in pectore", cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio.

Presidió 15 Asambleas del Sínodo de los obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001), 1 general extraordinaria (1985) y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 (2) y 1999).

Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas.

Promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, a la luz de la Revelación, autorizadamente interpretada por el Concilio Vaticano II. Reformó el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales; y reorganizó la Curia Romana.

Publicó también cinco libros como doctor privado: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994);"Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria e identidad” (febrero de 2005).

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 21.37, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina.

Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.

El 28 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficialmente el cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, el 28 de junio de 2005.

viernes, 14 de enero de 2011

María, Madre de Dios y Madre Nuestra

María, Madre Nuestra

Muchas son las advocaciones con las que invocamos a María. La Virgen del Carmen ha sido una de las devociones más populares durante setecientos años. Muchos cristianos se han sentido protegidos por María con el Escapulario. El escapulario es un signo especial de la protección de María, madre y hermana nuestra. El Escapulario del Carmen nos compromete a vivir como María, a ser personas orantes, a estar abiertos a Dios y a las necesidades de los hermanos.

María fue la favorecida de Dios, la llena de gracia. Sabía que el Señor estaba con ella, sentía su presencia. Dios se había fijado en su humildad y cuidaba de ella. Estaba arropada por la fuerza de Dios. No podía temer a nada ni a nadie. María conocía el corazón de Dios, sabía de su infinita misericordia. Por eso, lo alababa y adoraba. Vivía de Dios, con Dios y para Dios.


Concibió y dio a luz a su hijo, el Hijo del Altísimo a quien puso por nombre Jesús, Salvador de cada pueblo y de todos aquellos que creen en él. En su vientre había llevado a Jesús y facilitó que estuviera en su corazón durante toda su vida.


María fue una mujer sencilla. Se ubicó entre los socialmente considerados inferiores, entre los que no tienen ni voz ni voto. Todos los necesitados tenían cabida en su corazón. Sin demora ni tardanza se puso en camino para atender a su pariente Isabel, para llevarle al Dios de la vida, para asistirla y ayudarla.


María tiene muchos títulos. Entre todos ellos, todos hermosos y grandes, sobresale el de ser Madre de Cristo y Madre nuestra. María es Madre de la Iglesia. Como dice Pablo, sufre por ella dolores de parto hasta ver a Cristo formado en cada uno de los creyentes. Ella cuida de sus hijos, como buena madre, durante la vida y en la hora de la muerte. Ella ayuda a caminar con Jesús y a esperar hasta el final.


María estuvo junto a su hijo en todos los momentos de su vida. En las alegrías y, sobre todo, en el momento de la cruz. Lo acompañó hasta la tragedia final del Calvario. Ella, la Dolorosa, también está cercana a nuestras penas y sufrimientos cotidianos. Los pobres, los enfermos, los que sufren, alcanzan de María la fuerza y ayuda para sobrellevar con fe una vida plagada de dificultades.


La historia y la tradición nos han mostrado a la Virgen del Escapulario siempre cercana a todos aquellos que, viviendo momentos difíciles y amargos, han acudido a ella pidiendo su protección.


Llevar el Escapulario de la Virgen del Carmen es ponerse, como ella, un vestido nuevo, el ropaje de la fe, de la alegría...


Sí, hemos sido revestidos de Cristo y, como María, debemos permanecer fieles a Dios hasta el final.


Modelo de todas las Madres

Las Comunidades Humanas. Los Hombres y las Mujeres de muchas naciones, de muchos países, no se olvidan de las madres. No abandonan normalmente el pensamiento, el recuerdo, de aquella mujer que les dio el ser. Por esto celebran el DÍA DE LA MADRE. Lo suelen celebrar un día del Mes de Mayo, aunque también hay otras variedades. Y es que el Mes de Mayo tiene un encanto muy especial. En los países de Europa y en general para todos los países que se encuentran en el hemisferio Norte, el Mes de Mayo trae la belleza de la Primavera, de las flores, de los jardines. Y por todo ello, nos ayuda a recordar a aquella mujer que nos dio la existencia humana, y a la que tanto recordamos todos, los niños, los jóvenes, los mayores, los ancianos, los viudos. La primera palabra que todos hemos aprendido es la palabra: “Mamá”, “Mami”. Es la palabra que decimos con más afecto, con más sentimiento, con más alegría, con más amor.

Es verdad que, en muchas ocasiones, el Día de la Madre se presenta más bien como un día de grandes realidades comerciales. Si Tú, María, paseas un poco por las calles de las grandes y pequeñas ciudades del mundo y miras hacia los escaparates de las tiendas, verás algunas llamadas escritas a la cercanía del DIA DE LA MADRE.


Pero lo importante es el afecto, el amor que tenemos, que experimentamos hacia nuestra Mamá que, en muchas ocasiones, por desgracia, ya ha muerto, ya nos ha dejado.


Las Comunidades Cristianas. En la iglesia también recordamos a nuestras mamás, y rezamos por ellas, y ofrecemos el Santo Sacrificio de la Eucaristía por ella, para que Dios la tenga consigo, dándole el premio que se ha merecido. Esto es lo que suele suceder en las comunidades normales. Por desgracia, como te contaré, María de Nazaret, en algunas ocasiones, las familias se convierten en centro de odio y de violencias.


No es nada raro que los medios de comunicación Social nos den las tristes informaciones de hombres que han asesinado a su querida mujer, a su esposa, a veces a los propios hijos, y también suceden hechos violentos al revés: mujeres que matan a sus esposos, a sus propios hijos e hijas. Y también son muchas, por desgracia, la mujeres, que matan a sus hijos o hijas antes de que nazcan, cuando todavía están en su propio seno.


Los Hombres y las Mujeres Cristianos y Cristianas que quieren seguir el camino que nos señala tu Hijo, Jesucristo, no realizan estas violencias llamadas “Violencias de género”. Y es que todos nosotros tenemos el ejemplo maravilloso, impecable, inmaculado, de una Madre que es la Madre de Dios, la Madre de Jesús de Nazaret, la Madre de toda la Iglesia, la Madre de todos nosotros.


TÚ ERES LA MADRE EXCEPCIONAL. ¡Qué alegría experimento todas las mañanas, cuando abro de par en par las ventanas de mi habitación, miro hacia el universo, contemplo los hermosos templos cercanos, donde está tu Hijo, Jesús realmente presente en la Sagrada Eucaristía y finalmente puedo detener mis ojos sobre una montaña en la que se levanta un hermoso monumento, donde estás Tú, a la que llamamos en esta ocasión. “Señora de la Paz”. Esta imagen, cuando el mundo está sin los resplandores del sol, se ilumina por unos focos eléctricos. Y así puede ser contemplada durante toda la noche, por los que te amamos, Madre.


Tú te mereces todo nuestro cariño. Y yo quisiera expresártelo con estas buenas y sinceras palabras en el e-mail que te envío hoy. Madre, protégenos a todos los que te amamos, protege también a los que te han olvidado. Las madres de la tierra lo hicieron, lo hacen y lo harán, siempre. Porque la gran mayoría las recordamos.


No nos olvides. Te digo una vez más, María, que te amo mucho, y quisiera también expresarte el gran amor que te tienen los hombres y las mujeres que queremos escuchar a tu Hijo, Jesús, y practicar lo que Él nos ha enseñado y nos enseña cada día. Un beso, Madre.



¿Murió la Santísima Virgen María?


Es sabido que la muerte no es condición esencial para la Asunción. Y es sabido, también, que el Dogma de la Asunción no dejó definido si murió realmente la Santísima Virgen. Había para entonces discusión sobre esto entre los Mariólogos y Pío XII prefirió dejar definido lo que realmente era importante: que María subió a los Cielos gloriosa en cuerpo y alma, soslayando el problema de si fue asunta al Cielo después de morir y resucitar, o si fue trasladada en cuerpo y alma al Cielo sin pasar por el trance de la muerte, como todos los demás mortales (inclusive como su propio Hijo).

Juan Pablo II, en una de sus Catequesis sobre el tema, nos recuerda que Pío XII y el Concilio Vaticano II no se pronuncian sobre la cuestión de la muerte de María. Pero aclara que
“Pío XII no pretendió negar el hecho de la muerte; solamente no juzgó oportuno afirmar solemnemente, como verdad que todos los creyentes debían admitir, la muerte de la Madre de Dios”. (JP II, 25-junio-97)

Sin embargo, algunos teólogos han sostenido la teoría de la inmortalidad de María, pero Juan Pablo II nos dice al respecto,
“existe una tradición común que ve en la muerte de María su introducción en la gloria celeste”. (JP II, 25-junio-97)

Se refiere posiblemente a que, como afirma Antonio Royo Marín o.p., la Asunción gloriosa de María,
después de su muerte y resurrección, reúne un apoyo inmensamente mayoritario entre los Mariólogos. (cfr. La Virgen María, A. Royo Marín, 1968).

Los argumentos en favor de la muerte de María los dividiremos: según la Tradición Cristiana (incluyendo el Arte Cristiano), según la Liturgia, según la razón teológica y por la utilidad de la muerte.


1. Según la Tradición Cristiana:


Royo Marín afirma que el testimonio de la Tradición -dice que sobretodo a partir del Siglo II- es abrumador a favor de la muerte de María. Es su afirmación, aunque no da citas al respecto.
(cfr. La Virgen María, A. Royo Marín, 1968).

Inclusive la misma
Bula Munificentissimus Deus de Pío XII (sobre el Dogma de la Asunción), aunque no propone como dogma la muerte de María, nos presenta este dato interesantísimo sobre la muerte de María en la Tradición de la Iglesia: “Los fieles, siguiendo las enseñanzas y guía de sus pastores ... no encontraron dificultad en admitir que María hubiese muerto como murió su Unigénito. Pero eso no les impidió creer y profesar abiertamente que su sagrado cuerpo no estuvo sujeto a la corrupción del sepulcro y que no fue reducido a putrefacción y cenizas el augusto tabernáculo del Verbo Divino” (Pío XII, Bula Munificentissimus Deus #7, cf. Doc. mar. #801).

El Padre Joaquín Cardoso, s.j. edita en México en el Año de la declaración del Dogma un librito
“La Asunción de María Santísima”. Y nos refiere lo siguiente sobre la muerte de María en la Tradición:

“Hasta el Siglo IV no hay documento alguno escrito que hable de la creencia de la Iglesia, explícitamente, acerca de la Asunción de María. Sin embargo, cuando se comienza a escribir sobre ella, todos los autores siempre se refieren a una antigua tradición de los fieles sobre el asunto. Se hablaba ya en el Siglo II de la muerte de María, pero no se designaba con ese nombre de muerte, sino con el de tránsito, sueño o dormición, lo cual indica que la muerte de María no había sido como la de todos los demás hombres, sino que había tenido algo de particular. Porque aunque de todos los difuntos se decía que habían pasado a una vida mejor, no obstante para indicar ese paso se empleaba siempre la palabra murió, o por lo menos `se durmió en el Señor\', pero nunca se le llamaba como a la de la Virgen así, especialmente, y como por antonomasia, el Tránsito, el Sueño”
.

Son muchísimos los Sumos Pontífices que han enseñado expresamente sobre la muerte de María. Entre éstos, nuestro Papa Juan Pablo II, quien en su Catequesis del 25 de junio de 1997, titulada por el Osservatore Romano
“La Dormición de la Madre de Dios”, nos da más datos sobre la muerte de María en la Tradición:

Santiago de Sarug (+521): “El coro de los doce Apóstoles” cuando a María le llegó “el tiempo de caminar por la senda de todas las generaciones”, es decir, la senda de la muerte, se reunió para enterrar “el cuerpo virginal de la Bienaventurada”.

San Modesto de Jerusalén (+634), después de hablar largamente de la “santísima dormición de la gloriosísima Madre de Dios”, concluye su “encomio”, exaltando la intervención prodigiosa de Cristo que “la resucitó de la tumba” para tomarla consigo en la gloria.

San Juan Damasceno (+704), por su parte, se pregunta: “¿Cómo es posible que aquélla que en el parto superó
todos los límites de la naturaleza, se pliegue ahora a sus leyes y su cuerpo inmaculado se someta a la muerte?”. Y responde: “Ciertamente, era necesario que se despojara de la parte mortal para revestirse de inmortalidad, puesto que el Señor de la naturaleza tampoco evitó la experiencia de la muerte. En efecto, El muere según la carne y con su muerte destruye la muerte, transforma la corrupción en incorruptibilidad y la muerte en fuente de resurrección”.


No es posible, además, ignorar el
Arte Cristiano, en el que encontramos gran número de mosaicos y pinturas que han representado la Asunción de María, tratando de hacernos ver gráficamente el paso inmediato de la “dormición” al gozo pleno de la gloria celestial, e inclusive algunos, del paso del sepulcro a la gloria, siendo asunta al Cielo.

2. Según la Liturgia:


De acuerdo a Royo Marín, el argumento litúrgico tiene gran valor en teología, según el conocido aforismo
orandi statuat legem credendi, puesto que en la aprobación oficial de los libros litúrgicos está empeñada la autoridad de la Iglesia, la cual iluminada por el Espíritu Santo, no puede proponer a la oración de los fieles fórmulas falsas o erróneas.

Y desde la más remota antigüedad, la liturgia oficial de la Iglesia recogió la doctrina de la muerte de María. Royo Marín refiere dos oraciones “Veneranda nobis...” y “Subveniat, Domine...” , las cuales estuvieron en vigor hasta la declaración del Dogma (1950) y recogen expresamente la muerte de María al celebrar al fiesta de su gloriosa Asunción a los Cielos. Las oraciones posteriores a la declaración del Dogma, por razones obvias, no aluden a la muerte.


Así decía la oración “Veneranda nobis”:
“Ayúdenos con su intercesión saludable, ¡oh, Señor!, la venerable festividad de este día, en el cual, aunque la santa Madre de Dios pagó su tributo a la muerte, no pudo, sin embargo, ser humillada por su corrupción aquélla que en su seno encarnó a tu Hijo, Señor nuestro”.

El Padre Joaquín Cardoso, s.j. tiene esto que decirnos sobre la muerte de María en la Liturgia:


“La Iglesia, pues, tanto la Griega, como la Latina, creyeron siempre, no solamente como posible, sino como regla, en la muerte de María, y en las más antiguas Liturgias de ambas Iglesias se encuentra siempre la celebración y el recuerdo de la muerte de María, con el nombre de la Dormición, Sueño o Tránsito de Nuestra Señora. Porque eso sí: si creían que realmente la Virgen había muerto, indicaban con esa denominación, no usada comúnmente para todas las muertes, que la de la Virgen había tenido algún carácter especial y extraordinario, que es precisamente el de su resurrección inmediata y Asunción a los Cielos”.

“Y como dicen los críticos, aun protestantes ... ya en el Siglo VI era absolutamente general la creencia en la Asunción de María, tal cual lo demuestran las antiquísimas liturgias de todas las Iglesias que tienen, al menos desde el siglo IV, establecida la Fiesta de la Dormición de María”.


3. Según la razón teológica:


Iniciamos este aparte con Juan Pablo II:
“¿Es posible que María de Nazaret haya experimentado en su carne el drama de la muerte? Reflexionando en el destino de Maria y en su relación con su Hijo Divino, parece legítimo responder afirmativamente: dado que Cristo murió, sería difícil sostener lo contrario por lo que se refiere a su Madre” (JP II, 25-junio-97).

Cristo, el Hijo de Dios e Hijo de María, murió. Y ¿puede ser la Madre superior al Hijo de Dios en cuanto a la muerte física? Es cierto que la Santísima Virgen María, habiendo sido concebida sin pecado original (Inmaculada Concepción)

tenía derecho a no morir. Pero, nos dice Juan Pablo II: “El hecho de que la Iglesia proclame a María liberada del pecado original por singular privilegio divino, no lleva a concluir que recibió también la inmortalidad corporal. La Madre no es superior al Hijo, que aceptó la muerte, dándole nuevo significado y transformándola en instrumento de salvación. ” (JP II, 25-junio-97)

Y Royo Marín remata este argumento de la siguiente manera:
“Sin duda alguna, María hubiera renunciado de hecho a ese privilegio para parecerse en todo -hasta en la muerte y resurrección- a su Divino Hijo Jesús.”
El Padre Joaquín Cardoso, s.j. dice al respecto: “María Santísima nunca tuvo pecado, por el privilegio de Dios de su Inmaculada Concepción; por consiguiente, no estaba sujeta a la muerte, como no lo estaba Jesucristo; pero también Ella tomó sobre sí nuestro castigo, nuestra muerte”.

Y Juan Pablo II:
“María, implicada en la obra redentora y asociada a la ofrenda salvadora de Cristo, pudo compartir el sufrimiento y la muerte con vistas a la redención de la humanidad”. (JP II, 25-junio-97)

4. Por la utilidad de la muerte:


Dice Royo Marín que la muerte de María nos sirve de ejemplo y consuelo. María debió morir para enseñarnos a bien morir y dulcificar con su ejemplo los supuestos terrores de la muerte. Los recibió con calma, con serenidad, aún más, con gozo, mostrándonos que no tiene nada de terrible la muerte para aquéllos que en la vida han cumplido la Voluntad de Dios.


Y Juan Pablo II también habla al respecto:
“La experiencia de la muerte enriqueció a la Virgen: habiendo pasado por el destino común a todos los hombres, es capaz de ejercer con más eficacia su maternidad espiritual con respecto a quienes llegan a la hora suprema de la vida”. (JP II, 25-junio-97)


El Santo Rosario

El Rosario, una de las devociones marianas más extendidas en el pueblo cristiano, nació según la tradición litúrgica y popular, de una revelación de la Virgen María a Santo Domingo de Guzmán. Santo que lo divulgó con sus predicaciones, dejando encomendada a sus religiosos la propagación del mismo.

Cuenta la tradición que, una noche en la que se encontraba Santo Domingo orando, se apareció la Virgen con el Rosario en Sus manos y le dijo: "Regocíjate Domingo, el remedio para los males que lamentas será la meditación sobre la vida, la muerte y la gloria de Mi Hijo, unida a la recitación del saludo angélico (El Ave María), a través de las cuales el misterio de la redención fue anunciado al mundo. Esta devoción, que debes inculcar en tus sermones, es muy valiosa para Mi Hijo y para Mí. Los fieles obtendrán a través de ella innumerables ventajas y siempre me encontrarán dispuesta a ayudarlos en sus necesidades. Este es el precioso regalo que te dejo a tí y a tus hijos espirituales."

Inspirado por la Virgen, Santo Domingo inauguró la nueva devoción. Desde el primer misterio –la Anunciación del Señor- hasta la coronación de la madre de Dios, el Rosario nos introduce en la historia de la redención. Meditar los distintos misterios es contemplar la Palabra de Dios.



Misterios del Rosario.

Por medio de la Virgen llegamos a Jesús y empezamos a comprender, a la vez, el gran papel que juega María en nuestra Redención. Los misterios del rosario nos acercan más a Jesús por medio de María.

Los misterios que se meditan están agrupados en cuatro (Gozosos, Dolorosos, Gloriosos y Luminosos):

Misterios Gozosos (lunes y sábado)
Los misterios gozosos enseñan que la verdadera felicidad del hombre es la amistad con Dios.
1 -La Anunciación. (Lucas 1, 26-38)
2 -La Visitación de María a su prima Santa Isabel. (Lucas 1, 39-56)
3 -El Nacimiento de Jesús. (Lucas 2, 1-20)
4 -La Presentación. (Lc 2, 21-35)
5 -El Niño Perdido y Hallado en el Templo. (Lc 2, 41-52)


Misterios Dolorosos (martes y viernes)
La vida esta llena de contrariedades y renuncias, cruces y dolores. Los misterios dolorosos te enseñan el valor redentor de estas cruces.
1 -La Agonía en el Huerto. (Lc 22, 39-46)
2 -La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo. (Jn 18, 33-19;1)
3 -La Coronación de Espinas. (Mc 15, 16-20)
4 -Jesucristo, la cruz a cuestas y camino al Calvario. (Lc 23, 26-32)
5 -La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor. (Mc 15, 22-39)


Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)
Los misterios gloriosos demuestran que hay una vida eterna, que Jesús vino a la tierra para salvarnos
1 -La Resurrección del Señor.(Mt 28, 2-8)
2 -La Ascensión.(Hch 1, 8-9)
3 -La Venida del Espíritu Santo en Pentecostés. (Hch 2,1-4)
4 -La Asunción de la Virgen Santísima. (Romanos 6, 5)
5 -La Coronación de la Virgen Santísima como Reina de Cielos y Tierra. (Apocalipsis 12, 1)


Misterios Luminosos (jueves)
A través de los misterios luminosos contemplamos aspectos importantes de la persona de Cristo como revelador definitivo de Dios
1 -El Bautismo en el Jordán (cf. Mt 3, 17 par.)
2 -La autorrevelación en las bodas de Caná (cf. Jn 2, 1-12)
3 -El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (cf. Mc 1, 15), (cf. Mc 2. 3-13; Lc 47-48)
4 -La Transfiguración (cf. Lc 9, 35 par.)
5 -La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual (Jn13, 1)


La meditación.

La meditación es parte muy importante del rosario. A medida que se van recitando las oraciones vocales, se reflexiona en los principales misterios de nuestra Redención.